lunes, 20 de febrero de 2017

EL VIEJO PUEBLO DE FAYÓN ( ZARAGOZA ), MEDIO SIGLO SUMERGIDO BAJO LAS AGUAS DEL EMBALSE DE RIBARROJA ( 18 NOVIEMBRE DE 1967)

 El viejo pueblo de Fayón, en la provincia de Zaragoza, poco antes de ser sumergido por las aguas del embalse de Ribarroja, en noviembre de 1967.
 Los últimos 50 vecinos que no querían marcharse,  sacados a punta de pistola por la Guardia Civil, cuando las aguas  empezaban a inundar las primeras calles del pueblo.
 Las barcas recogiendo a los últimos vecinos.
 Las aguas alcanzando ya niveles preocupantes.
 Los últimos vecinos abandonando forzosamente el viejo Fayón.
 Las últimas casas del viejo Fayón pocos minutos antes de ser definitivamente engullidas por las aguas del embalse.
 El campanario de la iglesia, único vestigio que emerge de las profundidades del embalse.




El municipio de Fayón  pertenece a la comarca del Bajo Aragón - Caspe, situado a 151 kms. de Zaragoza, y a 92 metros de altitud.

El antiguo pueblo estaba situado en la margen derecha del río Ebro, en el ángulo de confluencia con el río Matarraña, al pie de una sierra de escasa altura.

En el término municipal del viejo Fayón, el Ebro entra en Catalunya. La construcción del embalse de la Ribarroja, entre los años 1958 y 1967, para aprovechamiento de las aguas del Ebro para la producción de energía eléctrica, inundó el pueblo y obligó a sus habitantes a abandonarlo y trasladarse al nuevo pueblo,  construído en el año 1967  por la Empresa Nacional Hidroeléctrica del Ribagorza (ENHER).
El nuevo pueblo de Fayón, construído por ENHER en el año 1967.
 ( Imagen obtenida de DPZ (Turismo Provincia de Zaragoza).

UN DRAMÁTICO DESALOJO DE SUS ÚLTIMOS VECINOS.
En las 72 horas que median entre el 18 al 21 de noviembre de 1967, se completó la inundación del vjeo pueblo de Fayón.

José Ramón Marcuello, en su libro "Fayón. La historia sumergida", recoge el testimonio escrito que dejó Sebastián Esqué, un vecino del pueblo en su libro inédito "Hubo otro pueblo llamado Fayón", en estos términos:

"A partir del día 19 el pueblo es una laguna. Las casas de piedras centenarias y entrañables, testigos del nacer y del morir de generaciones, se derrumban y presentan un aspecto de desolación y tristeza.

Amaneció el día 20 con el horizonte  cubierto de una espesa capa de nubes de color plomizo, que desprendían una lluvia torrencial como si la Naturaleza quisiera también contribuir al fatal final de la desaparición del pueblo que tiene las horas contadas. Las casas que resisten  el impacto de las aguas penetran en la iglesia y llegan hasta el altar mayor, los reclinatorios, bancos y toda clase de ornamentos flotan cual hojas. El reloj de la iglesia se quedó parado para siempre  el día 16 de noviembre a las seis y diez minutos. Había sonado la hora cero para rendir el último adiós al pueblo de Fayón". 

Hubo 10 familias -- compuestas de 50 personas -- que se negaban a marcharse alegando que sus casas en el nuevo pueblo no estaban todavía en condiciones. En la plaza, alguien acababa de informar  que la presa del embalse de Mequinenza, situado más arriba, se estaba rompiendo. La realidad era de que abrieron sus compuertas, y la Guardia Civil sacó a punta de pistola a estos últimos moradores, cuando las aguas estaban ya inundando las primeras calles del pueblo, tuviéndolo que abandonar estos últimos vecinos  a toda prisa, como muestran las fotografías que ilustran estas líneas, dejando tras de si todas sus pertenencias en unos momentos de indescriptible dramatismo.

3 comentarios:

  1. No arribem a immaginar els nombrosos municipis desapareguts sota les aigues dels pantans que hi han a Espanya, i on les puntes dels campanars ens recorden l'existència de les milenàries pedres que en el seu dia havien estat l'habitatge dels seus avanpassats.

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  2. Acabo de recibir un e-mail donde uno de mis lectores, J.S.D me explica que el antiguo municipio de Riaño, en la provincia de León, fue inundado en el año 1987 en medio de unas dramáticas circunstancias, donde los vecinos se movilizaron para impedir la construcción del embalse, con trágicas consecuencias como fue el suicidio de uno de sus habitantes, aunque finalmente , el desalojo por la fuerza, acabó con las esperanzas de sus últimos vecinos. Una auténtica tragedia

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